El dibujo como escritura en Ritmos de la intuición
La vitrina del salón de exposiciones del Santo Domingo (esa que dicen que tiene más pinta de concesionario que de sala para exposiciones) se llenó el miércoles pasado de estudiantes (y de un profesor) que usaron los siempre tan pulcros vidrios para dibujar con vinilo. De adentro hacia afuera, de la universidad a la calle. La actividad fue una sesión del taller “Dibujo como escritura”, una clase a cargo del artista, escritor y profesor Lucas Ospina y que parte del postulado de que la escritura y las letras son dibujos, y que a la vez los dibujos son apuntes de una idea en proceso de condensación. “Uy, pensé que era vandalismo, gûevón”, exclamó un uniandino al ver la intervención. Acá les dejamos algunas fotos del proceso.
En las calles libres, no valientes en Ritmos de la intuición
“En las calles libres, no valientes” es el nombre de una de las piezas que hacen parte de nuestra exposición Ritmos de la intuición: historias atravesadas. Es un enorme mapa de Bogotá y Soacha -ese territorio a la vez tan próximo y extraño para muchxs de nosotrxs- en el que invitamos a las asistentes mujeres y personas disidentes de género a georreferenciar los lugares donde han sido víctimas de violencia basada en género en el espacio público, es decir, de hechos de abuso sexual, lesiones personales, desaparición, pero también de otros más sutiles -y no por eso menos violentos- como manoseos, comentarios indeseados, exhibicionismo, persecución, miradas lascivas y gestos obscenos.
Para eso, junto al mapa dispusimos una mesa con tarjetas para que quienes quieran las tomen, llenen y luego peguen en el mapa con un chinche rojo. Tras una semana de haber inaugurado, ahora hay tarjetas en cada punto cardinal, sobre todo en las localidades de Chapinero, Teusaquillo, Kennedy y Engativá. Escribirlas, leerlas y tener la oportunidad de hablar con las participantes —algunas mayores, otras muy chicas— es un ejercicio de visibilización, apropiación y resistencia.
Este mapa fue pensado y elaborado en conjunto con la colectiva feminista No me calle, que trabaja en la construcción de nuevas formas de habitar y apropiarse de la ciudad. Hoy, viernes 18 de agosto entre las 5:30 y las 7:30 p.m. ellas harán una actividad a la que titularon Corpografías: emociones y estrategias para vivir la calle en la que junto a las participantes construirán un cuerpo colectivo para acercarse y manifestar las emociones que nos generan las violencias en el espacio público y aquellas que propician los espacios seguros.
Música colombiana y el efecto TikTok en Ritmos de la Intuición
En el último año largo mi obsesión periodística ha sido cubrir TikTok, la red social china que la rompió en pandemia y hoy está compitiendo con Instagram por tener la mayor cantidad de usuarios activos en el país detrás de Facebook. Desde ese ángulo hemos hablado de elecciones, migraciones, explotación laboral y música. En el reportaje ‘TikTok y música colombiana, el sueño de la viralidad’, que publicamos en abril, quisimos abrir la discusión sobre las maneras en las que esa red social está cambiando nuestra manera de consumir música, ahondar en los vínculos comerciales que existen entre TikTok y las grandes disqueras y entender cómo las lógicas de la plataforma están impactando en los músicos colombianos tanto en su manera de componer como en relacionarse con las audiencias.
Parte de los hallazgos de esta investigación quedaron expuestos en el panel dedicado a música local dentro de la exposición, donde también quisimos montar una charla para seguir pensándonos este tema clave para la cultura en 2023. Por eso hoy a las 11:00AM nos estarán acompañando Sara Sofía Rojas (periodista músical, influencer y tiktoker) Julián Umbacia (cabeza de la agencia Casa Manglar) y Daniela Ospina (cabeza de la agencia de marketing musical Somos TeamUp).
Caigan. La entrada es libre.











